
pretender ser virtuosa siendo esposa de la muerte,
curar heridas estando desnuda
devastada por la furia del tiempo.
si ésta alma rota de acero y cristal
entiende que cada segundo
cuesta un siglo de espera
y aún así, con todo y astillas
sabe que la solución está en el acto
y no en las tontas trilladas
palabras del amor.
Incinerar infiernos para vivir
donde siempre esta ardiendo,
maldecir
cuando todo el amor del mundo está tiritando
cuando temblando van nuestos ninios
desamparados en el hambre
y los viejos se sueltan las manos
porque la puerta horizontal
es su tumba, y los espera...
la mismísima sinfonía de todo
y los brazos que le salen
a la tierra.
Díganme si lo que siento hermanos
no es profundo
cuando un humano deja de ser humano




















